jueves, septiembre 06, 2007
Que tal soy un chavo de 25 años de edad con una pareja estable que llena todos esos vacíos que relaciones anteriores me han dejado, el es una persona que me ama, me comprende, es un amor de gente, y el sexo no digamos, es el mejor que he tenido en mi vida y miren que se que es eso.
Yo no me masturbo porque siento que de esa manera le estoy siendo infiel, bueno no lo hacia, hasta que hace unos días caí en la tentación, déjenme contarles como me fue.
Fue una noche de abril, me encontraba cansado por el agotador día de trabajo que había tenido, llegue a casa cene y me puse a ver televisión, cuando ya no aguante mas me dispuse a dormir, entre en mi cuarto y vi que en mi cabecera estaba una paleta que me habían regalado para “que me endulzara la vida un rato”, así que cuando recordé las palabras de quien me la había regalado me puse a pensar de que manera podría hacerlo, de pronto me percate que nunca pero nunca me había tomado un tiempo para conocerme y tratarme con delicadeza yo mismo, en ese momento me di cuenta que estaba siendo un egoísta conmigo mismo, así que me dispuse a que esa noche seria muy especial entre mi cuerpo y yo, entre mi salud mental y mi placer.
En el momento en que decidí tener un final de día romántico conmigo mismo, prepare el ambiente; tome incienso, una vela, crema y empecé.
Encendí la vela y cuatro barras de incienso para hacer placentero mi encuentro.
Solo, acostado y vestido únicamente con mi bóxer, destape la paleta y comencé a chuparla, en mi mente automáticamente salto la imagen de cómo me gusta que me practiquen el sexo oral, mi mano derecha sostenía la paleta mientras mi mano izquierda se escurría para acariciarme el bóxer por encima de donde quedaba mi Verga, sin que yo pudiera detenerla, cuanto mas chupaba la paleta mas mi mano acariciaba y agarraba aquello que para mi es la parte mas seductora de mi cuerpo mi Verga, luego me aplique la crema en los pechos y de la misma manera mi mano izquierda los acariciaba y los estrujaba con esa pasión animal que todos llevamos dentro, luego la crema empezó a resbalar por mi torso y mi mano recorría el mismo camino, así sin darme cuenta mis dos manos se encontraban acariciado la parte superior de mi cuerpo dándome la sensación de tener puestos unos guantes de terciopelo pues al contacto a pesar de ser estrujante era suave y delicado como la seda, luego mis manos agarraron cada uno de los extremos del bóxer y empezaron a bajármelo, así continuaron hasta conseguir quitármelo; automáticamente la crema cayo en mis huevos, mi verga, la ingle y en esa parte en la que el placer es extremo el Ano, mis manos seguían el camino, sobaron mis piernas, fueron subiendo para llegar a la ingle, y así hasta llegar a tocarme, acariciarme y jugarme la verga, en ese momento ya no era yo, era un torrente de excitación y éxtasis, así que mientras mi mano derecha me masturbaba la verga, mi mano izquierda resbalo hasta llegar a mi ano, y dispuso al dedo índice como el encargado de lo que seguiría después, mi dedo índice comenzó a acariciarme el rededor de mi ano, mientras la mano derecha siendo su cómplice en esta travesía le ayudaba a la crema a llegar al punto medio, así que mi dedo índice aprovecho la ayuda y se deslizo dentro de mi ano, al principio yo no quería pero el placer era tal que no pude poner resistencia y así fue mientras mi mano derecha acariciaba todo mi cuerpo el dedo índice dentro de mi, me daba placer, así siguieron un buen tiempo la mano derecha masturbándome y la mano izquierda con su dedo índice penetrándome, la paleta seguía en mi boca sostenida por la energía que mi cuerpo emanaba, hasta que llegue al clímax de mi acto, acabe, pero fue tan bello tan indescriptible que no puedo expresar con palabras lo que en mi sucedió, para mi fue el mejor sexo que había tenido conmigo mismo, mis citas personales habían comenzado desde los doce años de edad, pero la única que asistía era mi mano derecha y era de llegar acabar e irse, pero esa noche había llegado para quedarse y demostrarme que si se puede, desde entonces me di cuenta que no hay nada como EL PLACER DE DARTE PLACER.
Yo ya te conté de mi, ahora te toca a ti, pero para terminar solo te quiero hacer una pregunta ¿ya te diste placer a ti mismo? ¿Ya sentiste el placer de darte placer?
No seas cruel contigo mismo consiéntete, quiérete pero sobre todo conócete, explora tu cuerpo.
Bueno yo me despido hasta la próxima cuando pueda contarte otra de mis aventuras, Ciao.
Un aporte de Sexy Guy
Publicadas por BlogAdmin a la/s 5:23 p. m.
Etiquetas: Relatos



